Aquellas personas que padecen de dolor lumbar, a menudo se les han prescrito realizar abdominales, pero ¿es realmente indicado realizar abdominales ante el dolor lumbar?
En este artículo haremos una reflexión sobre si el trabajo de abdominales convencionales ayuda o por el contrario puede llegar a ser contraproducente.

La musculatura abdominal:

La musculatura abdominal tiene como uno de sus principales objetivos controlar por delante la columna vertebral y también, mantener en su sitio las vísceras. En estos objetivos la relación que tengan con la musculatura profunda posterior será muy importante.

¿Cuáles son estos músculos?

El conjunto abdominal está formado por 4 grupos musculares distintos (Transverso del abdomen, Oblicuo menor, Oblicuo mayor y Recto abdominal) que poseen un objetivo en común.

La perfecta relación y sincronización entre estos cuatro músculos permitirá un mejor control anterior de la columna, y a su vez estando en equilibrio con la musculatura posterior evitarán padecer según que dolencia en la zona lumbar.

Dolor lumbar:

Las patologías de espalda suelen aparecer por el continuado desequilibrio entre la musculatura posterior y la anterior (Abdominales). Este desequilibrio puede venir por la mala actuación del grupo abdominal y por malas actitudes posturales. Con el paso del tiempo, la musculatura posterior cede, se reduce el espacio vertebral y surgen los problemas. 

¿Falta de fuerza o mal tono abdominal?

Si estando en estado relajado la zona abdominal se distiende, quiere decir que el tono de esta musculatura no es el idóneo, ya que es incapaz en reposo de contener el abdomen.

En cambio, voluntariamente lo podemos contraer e incluso marcar los cuadraditos, eso quiere decir que el problema no es falta de fuerza, sino el tono del músculo.

Abdominales tradicionales y el tono muscular:

Si al realizar la acción de flexión del tronco no existe una correcta coordinación entre los cuatro músculos abdominales el trabajo que realizamos es contraproducente. En situaciones de dolor lumbar, el transverso del abdomen junto a los músculos profundos propios de las vértebras, suelen ser incapaces de realizar bien su función, fijar el abdomen y la columna lumbar, de poco nos servirá tener un recto del abdomen fuerte y potente, muy probablemente al seguir realizando este trabajo de flexión de tronco tradicional estaremos incrementando el problema.

El tono muscular:

El trabajo a realizar no es de fuerza sino de recuperación del tono muscular sobretodo del transverso del abdomen. Debemos basarnos en ejercicios que impliquen de forma involuntaria el transverso y a su vez la musculatura posterior. Un trabajo continuado de crecimiento axial (autoelongación) cumple estos requisitos y además consigue reducir la presión en la zona abdominal con lo que facilita el control visceral que deben llevar a cabo los músculos abdominales.

Os proponemos 3 ejercicios en autoelongación muy sencillos de realizar y que además tendrán una incidencia muy grande en la mejora postural.

Profunds vertebrals 2

 

Profunds vertebrals 4

En estos dos ejercicios debemos mantener en todo momento la barbilla hacia el cuello (doble mentón) y que los hombros toquen lo máximo posible el suelo o pared a la vez que intentamos que los éstos y las orejas estén muy separados.

Manteniendo el crecimiento axial, miraremos de llevar la cadera atrás. La cadera es la que hace el juego para que el cuerpo se incline hacia delante, evitar ir desde los hombros pues perderíamos la posición de autocrecimiento.

Todo lo que quieras saber sobre reeducación postural y prevención de diferentes patologías asociadas al desequilibrio muscular puedes encontrarlo en Nutrición y Salud deportiva. Nuestros artículos de fisioterapia están realizados por Jordi García, licenciado en Actividad física y deporte, entrenador personal y preparador físico especializado en baloncesto.