Últimamente se las castiga mucho en pos de las virtudes del ejercicio aeróbico intenso como el HIIT, pero las máquinas de cardio son excelentes para eliminar grasa corporal, mejorar la salud cardiovascular y la salud en general de nuestros cuerpos.

Utiliza una máquina de cardio regularmente y fortalecerás tu corazón y los pulmones, bajarás tu colesterol y hasta reducirás los riesgos de presión alta y ataques al corazón.

Sin embargo hay una forma de utilizarlas para sacarle el máximo provecho. En nuestra experiencia en los gimnasios vemos un mal uso de estos aparatos, o al menos uno que no te da los máximos beneficios.

Estos son cuatro errores comunes en cuatro máquinas de cardio de las que más comunes que encontrarás en el gym.

#1. Apoyarte sobre las barandas

En las escaleras (escaladoras) y en algunas cintas de correr. Es posiblemente uno de los errores más frecuentes que se cometen. Al apoyarte en los barrales lo que haces es alivianarte y eso, en términos de ejercicio no es tan productivo. Después de todo estás yendo a entrenar para mejorar ese peso y tu estado físico ¿verdad? Entonces no hay razones para hacer el ejercicio algo menos intensivo. Si el ejercicio es duro estas máquinas tienen la opción de bajar la intensidad, la velocidad o la resistencia.

Pero no te apoyes porque eso es hacerte trampa a ti mismo…

#2. El largo de la zancada y el ritmo

Un gimnasio sin cinta de correr casi que no es un gimnasio. Es la máquina de cardio más popular que existe y prácticamente no encontrarás lugar alguno en donde no haya una. Vemos mucha gente corriendo “con cuidado” sobre las cintas, dando pasos cortitos por miedo a caerse y subiendo y bajando la velocidad sin motivo alguno. Con el tiempo esta forma de correr tendrá un impacto negativo sobre tus rodillas y sobre tus tobillos.

La solución es correr naturalmente, dando zancadas suaves y a un ritmo constante que puedas soportar. Luego con el paso del tiempo vas mejorando ese estado físico. Las cintas están diseñadas para que corras naturalmente así que así deberías hacerlo, no les tengas miedo.

#3. La altura de la bicicleta fija

El ejercicio tiene que sentirse cómodo, y para ello están los niveles regulables de la altura del asiento y el manillar en las bicicletas. ¿Cuántas veces te has subido a una bicicleta fija con el asiento demasiado bajo que casi te chocas las rodillas con el pecho a pedalear, o con el asiento tan elevado que tu trasero navega de un lado al otro? El asiento demasiado bajo añade estrés a la espina y a las rodillas, el asiento demasiado alto te irritará a los dos minutos de comenzado el ejercicio y no trabajará tus músculos correctamente.

Ajusta tu asiento, o pídele a alguien que lo haga por ti. No se te caerá el orgullo por pedírselo a alguien y de paso entrenas efectivamente.

#4. El ejercicio que no es ejercicio

La máquina elíptica, que hermosa máquina de cardio para el acondicionamiento total de tu cuerpo… cuando se hace correctamente.

Conseguirás tono muscular y estado físico siempre y cuando entrenes como se debe. Esto es, con la intensidad que se debe. Vemos demasiada gente pedaleando a toda velocidad en una elíptica con entrenamientos que duran unos minutos y que no tienen ningún sentido. Si este es tu caso te tenemos noticias: ¡la resistencia está demasiado liviana!

Esto va para cualquier ejercicio de cardio en máquina, tiene que haber un esfuerzo en el entrenamiento. Si no rompes unas gotas de sudor, si no sientes que te estás esforzando un poco entonces la resistencia está muy suave, auméntala.

Ahora que conoces estos errores comunes puedes ir al gimnasio y mejorar la calidad de tus entrenamientos. En poco tiempo empezarás a notar mejoras y ese esfuerzo que a veces parece demasiado pagará sus dividendos. Entrena con inteligencia, entrena bien y los resultados serán cuestión de tiempo.