Es la época en la que todo el mundo te dice cómo encarar tus objetivos para el año que comienza. Y si bien es algo bien intencionado y que definitivamente deberías hacer (lo de escribir tus metas, dar pequeños pasos cada día, etc), nosotros queremos encarar el asunto desde otro ángulo… y tiene que ver con la actitud con la que enfrentas tus planes.

Porque a pesar de que la actitud es algo mental no quedan dudas de que esta afecta tu vida en numerosas maneras. Es más, la actitud incorrecta puede sabotear hasta los mejores planes nutricionales y rutinas de ejercicio.

Pero de todos los problemas de actitud con los que podemos enfrentarnos hay uno en particular que mata los objetivos de infinidad de personas cada año y que los privan de su salud y un mejor estado físico. Nos referimos a la actitud del “todo o nada”.

¿Cómo la detectas?

Aquí tienes algunos indicadores…

La actitud del “todo o nada”

Si tienes alguno de estos pensamientos con respecto a la dieta o al ejercicio entonces tienes esta mala actitud que debes revisar.

“No tengo tiempo!”

Dices que estás demasiado ocupad@ y que no tienes el tiempo que tu programa de ejercicios exige? Que lo harás cuando sea el momento apropiado o cuando encuentres el tiempo para hacerlo? Que tu agenda no te permite ajustar una dieta viable?

La verdad es que no existe el “momento apropiado” y que si no te haces el tiempo nunca lo tendrás. Si no haces ejercicio siempre tendrás tu agenda llena y no habrá lugar. ¿Cómo lo hacen quienes lo logran?

Ponen la salud como una prioridad

Si deseas algo y lo deseas con la suficiente fuerza entonces lo conviertes en tu prioridad y creas el espacio en tus días para la rutina de ejercicios, o generas el hueco de 20 minutos para tener una comida saludable. Puesto de otro modo, si quieres puedes.

Decir que no tienes tiempo es una excusa, una actitud del todo o nada. Si intencional y voluntariamente no separas una cantidad de tiempo cada día para cuidar del bien más preciado que tienes que es tu cuerpo entonces prepárate para visitar al médico seguido y que obligadamente tengas que empezar a hacer cambios de los que dependa tu vida, así de simple.
“Tengo que ser perfecto con mi programa”

La idea de que tienes que comer a la perfección todo el tiempo y en cada comida, y que si te sales aunque sea una vez del plan lo has arruinado todo y ya no puedes reencaminarte es también una actitud del todo o nada muy perjudicial.

Tu objetivo físico (bajar de peso, ganar músculo, tonificar, ponerte en forma) se consigue con regularidad.

Y si bien es necesario que lo hagas la mayor parte del tiempo no tienes por qué ser perfecto haciéndolo. Cuidado, esto no es darte permiso para hacer tu dieta o tu ejercicio a medias. El mensaje va para quienes creen que sin la perfección no funciona. No tienes que ser perfecto, tienes que ser regular y tan constante como te sea posible, sabiendo que si en algún momento te sales del camino no pasa nada y tienes el poder de retomarlo todo en la siguiente comida, o en el siguiente día de entrenamiento.

Tómalo como buenas noticias. En la medida que cumplas con los objetivos del programa y las metas que persigas entonces lo estarás haciendo bien. La clave es ser moderados y apuntar a un realista 85-90% de cualquier plan que sigas. Dejar margen para los posibles atracones y compromisos sociales te asegura que no lo abandonarás todo a la primera que no puedas cumplir con los compromisos que te has propuesto con tu cuerpo.
“No he logrado mis objetivos en el tiempo que me propuse así que he fracasado”

La mentalidad del todo o nada se refleja con gran claridad en este peligroso pensamiento. Y es que “fallar” en cumplir un objetivo a tiempo suele tener un efecto devastador que a menudo se traslada a todos los aspectos de la vida. Quienes se rigen por esta actitud suelen trasladar un logro no conseguido a todas las áreas de su vida.

En realidad lo que se dice “fracaso” es parte esencial del éxito. Como dicen en programación neurolingüística lo que tu piensas que es fracaso es un resultado más, u otra forma de cómo no tienes que hacer las cosas.

En el caso específico de no haber logrado tus objetivos físicos a tiempo eso solo quiere decir que tal vez subestimaste la fecha para lo que podías hacer en su momento, o poner la vara demasiado alta para un momento dado. Lo que sigue es poner una nueva fecha y seguir dándole para adelante. Así de simple. No eres un fracaso por no llegar a tiempo, una demora no es incapacidad de lograr tus objetivos. Se pone una nueva fecha y se sigue trabajando para lograrlo. Como decimos siempre, el fitness y la salud es un estilo de vida así que con que no lo logres a la primera no importa mucho, siempre que lo hayas hecho has mejorado tu salud de alguna manera.
Tu actitud es una elección

Estar en forma y sano es una manera de vivir. Siempre que hagas algo habrás mejorado. Es un viaje, no un destino. Y si quieres lograr tus objetivos puedes hacerlo, en el plazo que te lo propusiste o en cualquier otro siempre que no lo abandones.

Pensar en el todo o nada te crea una presión innecesaria que solo entorpece tu desempeño. Date un poco de crédito y también un respiro de tus experiencias y errores pasados. Con un ligero ajuste en tu actitud puedes cambiarlo todo.

La actitud no es algo que te pasa, ni tampoco es que porque en el pasado no lo lograste esta vez tampoco lo harás. Tu actitud es tu propia manera de encarar los desafíos, tu actitud está bajo tu control y te corresponde exclusivamente a ti. Tu decides cómo hacerlo, nosotros sabemos que si eliges intentarlo sin ponerte demasiado peso encima serás capaz de lograr grandes, pero grandes cosas.

Que opinas? Tus comentarios son bienvenidos.